Este libro fue una lectura que llegó a mi de sorpresa, pero con la que me entusiasmé bastante. El autor, regaló algunos ejemplares en formato digital a cambio de reseñas honestas, asi que aquí va lo que me pareció:
Angelicus, como pueden ver en el resumen, es una historia de ángeles y demonios, que
se compone por una serie de acontecimientos aparentemente aislados que dirigen y dan forma a la trama principal. El libro completo tiene un narrador
omnisciente que, al igual que en el pasada entrada de
¡Buenos días princesa! |
reseña, es el encargado de dar una visión de los distintos personajes, que además
cuentan cada uno con un capítulo propio, conectado directamente con el protagonismo que van adquiriendo a lo largo de la historia. Entre los múltiples personajes tenemos a
Saúl, Isaac, Judith, Salomón, Akatriel, Abdiel, y muchos otros más, por lo que no es de asombrarse que al comienzo resulte un poco abrumador aprenderlos.
Ya en este punto tengo que hacer un
stop para aclarar algo importante.
Debido a la forma en la que fueron narrados los acontecimientos me será muy difícil contarles demasiado sin estar revelando
spoilers así que me disculpan lo 'vaga' que tendré que ser en algunas descripciones.
Por eones estuve acostumbrado a la dulce vida celestial que me brindó mi Creador pero ahora experimento todo lo opuesto:la miseria, la derrota. Me llaman el caído porque fui expulsado desde mi mundo en las alturas, lleno de gloria, a lo más profundo del tártaro, por haberme revelado y por haber arrastrado conmigo a millones de mis hermanos.
Todo comienza con una especie de prólogo (Infierno) de lo que podemos sacar en limpio que '
alguien' está gravemente herido. Luego, la historia se dirige hasta Akatriel,
un extraño chico que es ayudado por dos pequeños, quienes le obsequian un poco de ropa. Rápidamente se traslada la historia hasta Saúl, a punto de cumplir 18 años y que
huye de su casa al no sentirse querido por Salomón, su adinerado padre adoptivo. Judith por otro lado, con menos suerte,
debe trabajar y estudiar para poder sobrevivir, por lo que no tiene mucho tiempo para pensar que se acerca su cumpleaños número 18...
Estos continuos saltos de historia creo que son
el primer desacierto de la obra. Resulta bastante
complicado interiorizar los personajes y comprender sus personalidades cuando antes que podamos aprender su nombre ya salieron de escena. Como pudieron darse cuenta además, las vidas de todos no parecen tener relación al principio, pero a medida que la trama continúa, las conexiones se hacen cada vez más evidentes, hasta que los diferentes misterios con los que comienza se van revelando.
No deberías de tenerle miedo a la muerte como hombre Abdiel. El espíritu humano permanece intacto después de la muerte, para encarnarse en algún otro cuerpo y tal vez en otro mundo, de esa manera puede continuar con su evolución espiritual. Morir es algo natural e inherente a esta dimensión física.

Sin embargo,
aquí viene el segundo desacierto, ya que
la necesidad de mantener cierto aire de suspenso desde el primer momento, impidió que el autor pudiese armar todo el argumento fantástico-bíblico (ángeles y demonios) que se supone engloban el conflicto principal de la trama. No existe esta "Introducción" al ambiente físico/social/sicológico,
que quizá en otros géneros no pareciera ser tan necesario, pero que aquí mutila la posibilidad del lector de imaginar acabadamente muchas de las cosas que ocurren en la historia.
De la mano va entonces, que en los personal, no lograra congeniar con todo este aspecto bíblico,
que incluye a grandes personajes del libro sagrado, pero que se mezclan con la propia cosmovisión del autor (que no es tampoco la más tradicional en algunos aspectos),
por lo que al final termina por confundir bastante. Mucho mejor hubiese sido para mi, que en vez de esta mezcla, hubiese optado por guiarse enteramente por la historia original o en su defecto, creara un nuevo mundo. Por otra parte,
la narrativa del libro es bastante buena y la idea principal, aunque tiene sus peros, también lo es,
hay un manejo léxico que lo hacen bastante cómodo de leer por lo que contrarresta alguna de estas desventajas. Eso sí, el ritmo a ratos se me hacía muy lento. No era que faltara acción, sino que el ir y venir de personajes suponía muy poco en el avance de esta misma.