2 años anduvo la frase
El Club de los Incomprendidos rondando mi cabeza hasta que finalmente pude obtener el libro y sacarme el empacho. Yo en lo personal
nunca quise leer a Blue Jeans (ni cuando
Canciones para Paula estaba en todas las librerías) porque el argumento de esta primera trilogía nunca llamó mi atención. Pero eso no me pasó con este otro libro,
tenía la sensación de que realmente podía llegar a gustarme y así fue, aunque
al final bastantes de mis expectativas no fueron cumplidas, y quisiera explicarle las razones.
El argumento de este libro es fácil si seguimos bien la historia.
Raúl, Valeria, Elizabeth, Bruno, Ester y Maria son un sexteto de amigos de
14 años que comienzan un club luego de hacerse amigos.
El nombre evoca a que de una forma u otra todos se sienten unos incomprendidos. Dos años después, las cosas son un poco diferente,
el club ya no está tan unido y la principal razón es que ellos han cambiado. No solo en personalidad y apariencia (algunos no parecen tan incomprendidos), sino que han cruzado la delicada linea - que de paso los mantenía juntos -
entre la amistad y el amor.
Siempre en
tercera persona, el narrador se pasea por
las vidas de los seis chicos en un total de 4 días: comienza el Sábado y finaliza el Martes. A la vez, los capítulos del presente se mezclan con algunos del pasado y somos testigos de
los días memorables en que todos se conocieron y formaron el club.
—Perdona. Me he pasado. —No te preocupes. ¿Cuántas veces me he pasado yo y ni te has enfadado? Muchas. Muchísimas. Siempre lo ha apoyado en todo. Y lo ha disculpado en todas las ocasiones en las que se ha equivocado. Pero es que es tan… tan… Bruno. Si se fuera de Madrid, lejos de él, sería difícil encontrar a alguien que lo remplazara. Difícil, no. Imposible. Y es que daría lo que hiciese falta por su amigo.
El ambiente adolescente se siente desde el comienzo. La trama se centra entonces en las historias de
amor guión desamor que han surgido entre los 6 y las sub-redes que rodean estos amores.
Elízabeth - Eli - (la más guapa del grupo) se ha enamorado de Raúl, pero su amor no es correspondido,
porque él quiere a Valeria y ella también a él. Este hecho, sin embargo, debe quedar en el más rotundo secreto por parte de ellos, ya que
Val y Eli son mejores amigas.
Al otro extremo está
Bruno, el chico bajito eternamente enamorado de Ester, la más tierna y la última en llegar al grupo y que además sale secretamente con su entrenador. Al final y no por eso menos importante,
María (Meri) que esconde un secreto, uno que no será revelado hasta las últimas páginas.
Como ya les mencioné,
la trama me recordó bastante a algunas series adolescentes que he visto a lo largo de mi vida, algo como
skins (que es menciona de hecho en el libro) aunque quizá no tan buena y también a un libro que leí hace tiempo que se llama
Mala Onda. Básicamente son un
grupo de amigos que tienen problemas en casa y en su vida, como la mayoría de nosotros, pero que a pesar de los malos entendidos
han logrado sobrevivir a los vaivénes de las hormonas y conservar su amistad. O por lo menos eso intentan.
Y a esta altura pudiese más de alguno haber entendido uno de mis principales problemas con este libro... su
trascendencia. Mientras lo leía sentía que de seguro
en un mes más sólo recordaría el eje principal de la historia, pero no el detalle, porque la verdad es que para mi no lo tuvo. El caso es que este libro no abarca mucho cronológicamente hablando porque le da mayor énfasis a las conversaciones y pensamientos que tienen los personajes,
que en un principio parecen buenas y hasta necesarias para presentar al personaje, pero que pronto se hacen demasiado repetitivas, sobre-exigidas y que poco aportaban a la historia, por lo que terminaba aburriendo.
Lo que más me gustó del libro fue que abarcara a fondo la vida personal de los chicos, es decir que
incluyera la relación con sus familias, sus problemas más comunes y corrientes, ya que a aquellos como yo que ya pasamos por esa época nos puede llegar a rememorar algunos buenos recuerdos. Además la idea de
este salto entre una vida y otra que pudiese sonar algo enredado a mi se me hizo bastante dinámico y que al juntarla con la narrativa juvenil lo hicieron extremadamente rápido de leer.
—¡Buenos días, princesa! —grita de repente Raúl—. ¡He soñado toda la noche contigo! íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto. Sólo pienso en ti, princesa. ¡Pienso siempre en ti!
Lo que no me gustó es que se quedó corto de todos lados. La trama
fue decente pero muy pobre, fue fresca y juvenil si, pero sentí que leí un libro de
'entre-tiempo', como esas comedias románticas que sientes que estuvieron bien,
pero que pasó por tu vida y salió sin hacer realmente ningún cambio en ella. Me dejó un trago amargo que todo se resolviera tan rápidamente en el último capitulo, tanto peor, en las últimas páginas,
como si el único deseo del autor fuera encender nuestra curiosidad para comprar el próximo libro dejando de lado la importancia de la obra que ya tenemos en nuestro poder.
Le hecho en parte la culpa a que yo quería leer - o esperaba - otro tipo de trama, algo más existencialmente profundo y al final me encontré con una historia donde las emociones y los sentimientos adolescentes (siempre a flor de piel) son los predominantes.